

De las pequeñas pérdidas y los grandes avances... y de la vida en Barcelona (:





Adele celebra su maternidad haciéndole un regalo a su hija: dedica unos minutos al día a hacer una composición con su niña durmiendo la siesta y un escenario alrededor. Es tan tierno, tan bonito, tan amoroso y, sobre todo, tan creativo… que me emociona.
Para mí este es un claro ejemplo de equilibrio. Por elucubrar un poco y sin conocer de nada a la autora, diría que está probablemente en uno de sus mejores momentos, con el 2º chakra -el de la creatividad- abierto de par en par, y esta es su forma de canalizar toda esa felicidad y ese amor.
Y, nada más, solo quería compartirlo para que lo disfrutéis y os inspire (:
Dulces sueños…

Hace ya una semana que cualquier medio informativo español abre con noticias sobre Haití. Es lo mismo de siempre: hay una catástrofe (más que predecible, por otra parte, por la situación del país) y nos volcamos en la zona para intentar paliar el desastre, unos días, semanas a lo sumo. Luego a otra cosa mariposa, que habrá más noticias candentes.
¿Qué pasaba antes en Haití? ¿Disfrutaban los haitianos de las playas caribeñas? ¿Vivían escondiéndose del sol bajo un bananero? Pues no, ya lo sabemos, es el país más pobre de América; por supuesto, por culpa de la colonización, por culpa de una clase política corrupta que ha dejado al país sin ley sumirse en la miseria, por culpa de las transnacionales que saquean a los países más pobres y por culpa de los gobiernos de los países más ricos que lo permiten y sacan beneficio.
Y, ¿qué pasa en el resto del mundo? ¿No hay ningún otro desastre más allá de Haití? Y, ¿Qué será de Haití dentro de pocas semanas?
No creo que haya riesgo de malinterpretación, no pretendo que no se hable del desastre; me parece fantástico que los medios de comunicación -esos mismos que operan según sus propios intereses económicos-, nos hagan sentir culpables. Pero no solo por lo que ha pasado en Haití, sino por eso, por lo que pasa en Guatemala, por lo que pasa en Somalia, por lo que pasa en tantas zonas del mundo, donde, insisto, las transnacionales campan a sus anchas sin que los gobiernos locales limiten su poder de actuación, de la misma manera que lo hacen los gobiernos de los países ricos, cuyos habitantes disfrutan de precios injustos por la explotación de conciudadanos del mundo, en otras zonas.
People, no es momento de sentirse culpable, ni de limpiar conciencias haciendo algún que otro donativo, por generoso que sea. Lo verdaderamente generoso –o no tanto, simplemente humano-, es acordarse de cómo viven millones y millones de personas cuando nos levantamos, cuando vamos a comprar a alguna gran superficie, cuando tiramos la comida que sobra, cuando compramos ropa incansablemente (rebajada o no rebajada) a pesar de que no nos cabe en el armario, cuando nos vamos de cañas en vez de acudir a una manifestación solidaria, cuando votamos, cuando…
El otro tema que me revienta es el de las críticas a EE.UU.. Y ya me jode tener que decirlo, que no es que quiera defender a ese país ingrato, pero están haciendo mucho más que cualquier otro -aunque sea insuficiente-, y me toca un pie que
En realidad, esta entrada se me ha antojado porque todas las mañanas en la última semana me ha saltado alguna lágrima al escuchar la crónica del corresponsal de
Pocas horas después de publicar esta entrada, aparece una reflexión interesante y en la misma línea en canalsolidario.org. En ese sentido, otra cosa que se me pasó comentar(criticar) fue el hecho de que la visita de Hillary Clinton este fin de semana pasado paralizara la única pista de aterrizaje de Haití durante tres horas... teniendo en cuenta la cantidad de aviones que necesitan aterrizar con la ayuda enviada desde todas partes del mundo... "poca cosa"... Fotos consiguió la tipa, eso sí, yo no las ví, pero seguro que salió estupenda.




Deben de llevar unos diez minutos de partido e intuyo por el barullo que el Barça ha marcado el primer gol. Se promete divertida la noche, yo con la pata tiesa en mi sillón, de espaldas al balcón para aprovechar los últimos rayos de luz, intentando leer/escribir/lo-que-sea y los blaugrana pseudo hooligans gritando como becerros. Y si ganan, para qué quieres más, o muero de calor y cierro las ventanas, o me aguanto los gritos...
Y para más inri estamos en campaña electoral a las elecciones europeas... soporífera campaña. Oreja Mayor, como dice Edu P., es un auténtico carcamal con un deje fascista preocupante, y el guaperas está desganado, para qué nos vamos a engañar...
El caso es que estamos ante dos acontecimientos, el fútbol y las elecciones, que deberían ser objeto de celebración, y aquí estoy yo cual cascarrabias, con unas ganas de que pasen... Señores, si fuera víctima de la vergüenza ajena, este sería un momento muuuuy duro.
El fútbol mueve pasiones, yo lo sé, y dicen que hace felices a millones de personajillos, y hasta a mi me ha arrancado alguna sonrisa/lágrima/emoción en el pasado, pero lo que significa ahora mismo hace que pierda todo su valor. El hecho de que se haya convertido en un mercado, que se encumbre a los futbolistas a la categoría de héroes pese a su ignorancia y que cobren lo que muchos cretinos no llegaremos a juntar en vida todos juntos, la corrupción y demás, lo convierte en una actividad deleznable. Y más ahora que estamos en crisis, uy, ¿he sido yo? Sí, sí, empezó diciéndolo De
Y, asín, para arreglarlo, tenemos a los europarlamentarios en liza, ole, será en el resto de Europa, porque aquí están discutiendo sobre la gripe esa, la corrupción y poco más, vaya, todo muy casero, que son Europeas, pero nosotros a lo nuestro, que mola más. Y qué más da que salga uno que otro, ambos reproducen exactamente el mismo sistema capitalista y liberal que se está cargando el mundo. Ninguno de los dos dice absolutamente nada de la pobreza en el mundo, de los excesos que cometemos en el Norte, del consumo irresponsable al que nos vendemos todos los días “a pesar de la crisis”, del medio ambiente, de la escasez de recursos energéticos… En definitiva, ninguno de los dos se plantea un cambio de modelo, y eso que yo diría que hemos demostrado ampliamente que este, no funciona. Sí que hay una esperanza, o por lo menos una nueva opción con la que a ratos estoy bastante de acuerdo, la izquierda anticapitalista, por lo menos la representante de Barcelona, Esther Vivas, está en todos los saraos reivindicativos y apoya las campañas de acción social que se promueven en Barcelona. Básicamente pretenden que las personas y el medio ambiente sean el centro de todo y, para ello, es necesario acabar con el capitalismo, que es el origen de todos nuestros males. Si te lees el programa te convencen seguro, ahora, que te suene más o menos utópico depende de tu buen humor… Yo me lo quiero creer, pero hay mucho trabajo por delante.
Eah, que gane o pierda el Barça, que gane o pierda Oreja Mayor, como no nos movilicemos, amigos, nos vamos a quedar igual. Todos a la calle, pero no solo a gritar proclamas futboleras, coño, a ver si salimos también a manifestarnos, que vamos cada vez a peor y nos dejamos llevar por la corriente. Yo me voy a la calle con mis muletas, se van a enterar… jeje.

El tema es que los ricos son cada vez más ricos y los pobres son cada vez más pobres, y que el primer mundo no quiere entender (y aquí entramos los ciudadanos normales y corrientes, sí, sí, tú y yo) que para que nosotros consumamos al ritmo que lo hacemos, dos tercios de la población mundial tiene que vivir en condiciones precarias, por decir poco. Y no me da a mi en la nariz que Obama o Zapatero vayan a hacer nada por que cambie la situación, así que sr. Ramoneda, no sé muy bien por qué tengo que ilusionarme hoy, y bien me gustaría. Ergo, people, nos toca hacer nuestra parte: movilizarnos, quejarnos y exigir justicia y equidad. No te laves las manos, que es responsabilidad de todos cambiar el mundo.


